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diumenge, 4 d’abril del 2010

Y de Takayama...a casa!!

Aunque tanto en Takayama, como en Tokyo, hemos tenido conexion a internet, lo que ya no hemos tenido es tiempo ni fuerzas para hacer más posts, sabiendo tambien que la mayoria de seguidores estarian de vacaciones. Tenemos más de 1500 fotos, de las que colgaremos las que veamos más representativas, anecdóticas o bonitas.Tanto la estancia en Takayama, como la de Tokyo, han sido muy agradables, dejándonos un gran sabor de boca, aunque el palizón de nueve días sin parar ha sido muy duro. La tarde del sábado, nos fuimos a las siete de la tarde a la cama sin cenar y sin más karaoke (que nos ha encantado, ya os contaremos), las fuerzas tras levantarnos a las 4:15 AM para ir al mercado nos han fallado cuando hemos querido integrarnos en la fiesta de la Sakura, y hemos decidido retirarnos a descansar. Menos mal que lo hemos hecho pues hemos tenido 22 horas de viaje desde que nos hemos levantado a las 5 de la mañana hora japonesa. A partir de ahora, le daremos una vuelta al blog para que sirva de guia para otros viajeros.
Desde Barcelona, BONA NIT A TOTHOM!!!

dissabte, 27 de març del 2010

Llegada a Kyoto

Toque de diana a las 7 de la mañana. El desayuno del hotel ha sido abundante, con comida occidental y japonesa, entre la que se incluían unas semillas de soja con hilillos de baba pegajosos, que he probado pero no me han gustado mucho (tampoco tenían mal gusto, pero eran difíciles de llevar a la boca).
Después del desayuno hemos ido a dar una vuelta por el distrito donde se ubica el hotel, Shibaura. Este distrito nos ha parecido bastante aburrido pero al menos nos ha permitido saborear un poco la ciudad a la luz del día.
Hemos regresado al hotel a las 10 de la mañana para coger las maletas y salir pitando hacia la estación de Tamachi, y de allí con la Yamanote Line del Japan Rail a Shinagawa, hoy por fin hemos podido utilizar el Japan Rail Pass, tan sólo mostrándolo al guarda de la entrada de acceso a los andenes. En Shinagawa nos hemos dirigido al andén 23 y allí hemos cogido, a las 10:40 puntual, el Shinkansen Hikari (tren bala semi-directo) destino Kyoto.

A las 11:23, supuestamente se debía haber podido divisar el monte Fuji, pero ha sido imposible debido a las nubes, el día estaba demasiado tapado. Sin embargo, un poco más tarde ha salido el sol, mala suerte.
A las 13:15, con total puntualidad, hemos llegado a Kyoto, y tras perdernos un poco por la estación de Kyoto, hemos salido por una salida equivocada que nos ha hecho dar un pequeño rodeo hasta llegar al Capsule Ryokan, nuestro “hotel”, mucho más cercano a la idea de un hostel. La habitación nos ha gustado mucho, no esperábamos que fuera tan amplia, se veía limpia y cómoda, además con aseo y ducha con chorros verticales.
El personal de recepción nos ha indicado sitios para comer, y hemos seguido su consejo. Hemos comido en el más cercano de los que nos aconsejaban, unos boles de udon de arroz con ternera y arroz con pescado, regado con unas cervezas Asaha. En total nos ha costado 6 euros por cabeza.


Después de comer hemos regresado a la estación a buscar el centro de información turística, donde una señora muy amable nos ha dado mucha información (quizás demasiada), y nos ha vendido un bono-bus para el día siguiente, que ha costado 500 yenes cada uno ( 4 euros más o menos). Luego, en la misma estación, hemos comprado unos pastelitos japoneses con una pinta fenomenal y un sabor que, aunque bueno, no estaba a la altura de la imagen.
Hemos cogido el metro (subway) hasta la estacion de Shinjo, y alli hemos buscado el mercado de Nishiki, recomendado por la señora de la oficina de turismo. Al mercado se accede desde Shinjo dori (dori=calle), cerca de su cruce con Karasuma dori. Es muy grande y vende todo lo necesario en la cocina japonesa, con múltiples paradas donde comprar diferentes tipos de tapas japonesas, como pulpitos.


El mercado acaba cerca de Gion, hacia donde nos hemos dirigido después de un buen paseo por el mercado. En el distrito de Gion es donde se puede encontrar las geishas y maikos, eso sí, con mucha suerte. Nosotros llegamos a ver una corriendo. También se encuentra en Gion una calle muy especial, Shimbasi dori, con un canal que se prolonga a lo largo de la calle junto a las casas de té y bordeado por cerezos que en esta época están en su máximo esplendor. Muchos dicen que esta es la calle más bonita de Asia, no sé si tanto pero desde luego tiene un ambiente mágico.


Desde allí nos volvimos a Shinjo dori y la cruzamos para llegar a Gion corner, otra parte de Gion donde se encuentran las escuelas de geishas y en un local hacen espectáculos folclóricos en los que participan maikos y geishas.
En esa zona nos introdujimos por callejuelas que nos llevaron hasta un bar de cuatro chicos muy majos que hacían brochetas de pollo, ternera, setas y albóndigas de carne de cerdo. Cenamos en aquel local, con el único problema del olor a comida que iba a impregnar nuestra ropa, no hay nada perfecto. Después de cenar hemos tomado un capuccino en un café muy caro (500 yens el café, unos 4 euros) y hemos vuelto en metro a la estación central, donde hemos buscado algún local abierto para comer un postre, pero ya estaba todo cerrado. Hemos regresado al Capsule Ryokan y nos hemos ido a dormir. Mañana toca explorar la ciudad a la visita de templos y jardines.


---------------------  MENSAJE ORIGINAL ---------------------------
Tras desayunar en el buffet libre del hotel (era muy completo, con comida occidental y japonesa, incluyendo unas semillas de soja muy interesantes a la par que pegajosas) nos hemos ido a dar una vuelta por la zona del hotel, Shibaura. Es una zona un poco aburrida pero al menos hemos podido saborear de dia un poco la ciudad.
Hemos regresado al hotel a las 10 para coger las cosas y marchar hacia la estacion de Shinagawa, a una de la nuestra, Tamachi, en la Yamanote Line, dentro de la linea del Japan Rail, la que nos entra con el Japan Rail Pass. En Shinagawa nos hemos dirigido al anden 23, desde el cual hemos cogido el shinkansen hikari (tren bala semi directo) destino Kyoto, que ha salido puntualmente a las 10:40.
A las 11:23 hemos pasado por el punto donde supuestamente se divisaba el Monte Fuji, pero el dia estaba demasiado tapado y no se ha visto una leche. Manda huevos que posteriormente ha salido el sol.
Hemos llegado a Kyoto a las 13:15, puntuales, y tras perdernos un poco por la estacion central de 15 pisos e impresionante, hemos llegado al hostel Capsule Ryokan. Nos ha sorprendido gratamente, pues aunque no deja de ser un hoste, la habitacion es limpia y comoda, tiene todo lo que ha de tener, e incluso alguna cosa mas como una ducha con chorros verticales.
Nos han indicado sitios para comer, y les hemos hecho caso. Hemos ido a comer unos boles de Udon de arroz con ternera y arroz con pescado, con unas cervezas Asaha, todo nos ha salido por unos 12 euros.
A partir de aqui hemos vuelto a la estacion a la Tourist Information. Una senyora muy amable nos ha dado una cuanta informacion y nos ha vendido un bono de bus para todo el dia de manyana. Luego hemos comprado unas pastelitos japoneses muy interesantes aunque la apariencia prometia mas.
Hemos cogido el metro (subway) hacia la estacion de Shinjo, y alli hemos buscado un mercado que esta en esa zona y que nos ha recomendado la senyora de la oficina de turismo. No recuerdo como se llama el mercado pero se accede desde Shinjo dori (dori=calle), cerca de su cruce con Karasuma dori. Es muy grande y vende de todo lo que necesita la cocina japonesa. El mercado acaba cerca de Gion, por donde nos hemos perdido a la caza de la maiko. En toda la noche solo hemos visto una, a la que he intentado convencer para fotografiarme, pero no ha colado, me ha sonreido, me ha dicho que si, pero ha seguido corriendo.
Hemos comido en un pequenyo antro de tapas japonesas muy interesante, bebiendo unas cervezas mientras degustabamos nagiri y otras cosas que no recuerdo el nombre. En si eran brochetas de pollo, ternera y setas.
Hoy vamos a seguir la inspeccion de esta ciudad, intentando ver una parte de los templos mas interesantes. A ver si nos dan las fuerzas pues ayer acabamos muy cansados, y eso que hemos superado bastante bien el jet lag.
Ya os iremos contando
.

divendres, 26 de març del 2010

Llegada a Tokyo

Nada más llegar al aeropuerto de Narita, antes de recoger la maleta facturada, tuvimos que pasar el control de inmigración. Allí entregamos los dos formularios que nos habían dado durante el vuelo, completamente rellenados con datos como nuestros nombres, pasaportes, días de permanencia en el país, cuánto dinero habíamos llevado, nuestro primer lugar de estancia, y también el aeropuerto origen de nuestro vuelo.
Después del control de inmigración (en el que te hacen una foto y te cogen la huella dactilar), fuimos a recoger la maleta y de ahí a las oficinas del Japan Rail. En estas oficinas validamos nuestro Japan Rail Pass para comenzar a utilizarlo al día siguiente. También compramos un par de billetes de Narita Express para llegar desde el aeropuerto a la estación de Shinagawa, y de ahí coger un tren de la linea del Japan Rail hasta Tamachi, una estación, cerca de la cual estaba nuestro hotel. Los billetes nos costaron 6600 yenes más o menos, unos 30 euros por cabeza. No teníamos más remedio pues habíamos calculado que el Japan Rail Pass nos llegara hasta el día de visita a Nikko, que era un viaje más caro que no del aeropuerto hasta el hotel.
Cogimos el Narita Express en el aeropuerto, y tras un camino de una hora (creo recordar) llegamos a Shinagawa, y allí cogimos el tren que nos llevó a Tamachi. En la estación de Tamachi nos costó situarnos pero no nos perdimos, y conseguimos llegar sin problemas hasta el hotel Villa Fontaine, que nos había costado 13000 yenes (unos 110 euros) por una noche con desayuno. La relación calidad-precio (para lo que es Tokyo) nos pareció muy buena pues la habitación era amplia, la cama perfecta y el desayuno completo (estilo japones+occidental). Fue curioso desayunar en el vestíbulo del hotel, en el que ponían las mesas para la hora de desayunar y luego las retiraban, dejando el vestíbulo de nuevo despejado.
La primera tarde, tras dormir un par de horas para intentar evitar los problemas del jet lag, decidimos dedicarlos a ir a la estación de Shinagawa a hacer las reservas para nuestro viaje del día siguiente a Kyoto (no sabíamos que podíamos hacer la reserva en la misma estación de Tamachi). La reserva no es necesaria pues se disponen cinco vagones para viajeros sin reserva, pero te evita posibles problemas, sobretodo en fechas como esas en las que la gente se desplaza masivamente a Kyoto para ver los cerezos en flor.
Tras hacer la reserva nos dirigimos a Shibuya con el Japan Rail, creo que nos costó 190 yenes por cabeza. La salida que escogimos no fue la mejor pues nos dejó al lado de un puente bastante alejados del centro de Shibuya. Luego nos dimos cuenta que teníamos que haber salido por Hachiko (nombre de la estatua del perro que permaneció al lado de la tumba de su dueño cuando este murió). Hasta que llegamos al centro de Shibuya dimos unas cuantas vueltas perdiéndonos por calles semivacías. Cenamos en un local de comida sencillas, una sopa de cebolla para mí y una de maíz para Silvia. Digamos que pagamos la novatada. Tras cenar seguimos caminando hasta llegar por fin al centro de Shibuya, donde se encuentra su famoso cruce (mejor dicho, sus famosos cruces) y la estatua de Hachiko, así como el edificio 109. Subimos al Starbucks Coffee y allí nos tomamos unos capuchinos mientras veíamos la gente cruzar la calle en oleadas.


Después del café seguimos dando una vuelta por Shibuya, viendo sus rascacielos, observando a la gente, escuchando la cantidad de sonido que surgía de no se sabe donde y que llenaba las calles de ruidos ensordecedores que harían las delicias del alcalde de Barcelona.
Volvimos a Hachiko y allí nos perdimos por sus callejuelas, donde vimos pachinkos y pequeños y atractivos restaurantes japoneses.
Cuando ya no podíamos más de cansancio decidimos coger el Japan Rail de vuelta a Tamachi.
Antes de meternos en la cama nos hicimos unos masajes en los pies con una máquina infernal que había en la habitación, e hicimos unas fotos de la Tokyo Tower, que sobresalía entre el resto de luces de Tokyo. Por fin a medianoche nos hemos metido en la cama.




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Despues de una parada de 6 horas en Munich, 12 horas de vuelo hasta Tokyo, una hora entre pasar el control de inmigracion y recoger equipaje, otra hora para validar el Japan Rail Pass, una hora mas de Narita Express mas un cuarto de hora para llegar hasta el Hotel Villa Fontaine de Tamachi, por fin hemos podido descansar. El viaje ha durado 26 horas y media, desde que nos levantamos el jueves a las 4:15, hasta que llegamos a las 14:45  del viernes, hora de Japon, 6:45, hora en Barcelona.

El viaje con Lufthansa ha sido cansado, pero comodo dentro de lo que cabe. Al llegar al hotel hemos dormido un par de horas. Luego hemos salido a reservar el asiento en el Shinkansen Hiraki de las 10:40 de manyana a Kyoto. Esta reserva no se puede hacer desde el aeropuerto de Narita pues tienen ya mucho jaleo con las validaciones. En principio queriamos reservar a las 8 de la manyana, pero solo quedaban asientos en vagones de fumadores, por lo que hemos cogido el primer tren disponible.

Despues de reservar el asiento, hemos ido a dar una vuelta por el barrio de Shibuya. Hemos aparecido por una salida que no era la mas propicia y hemos tardado hora y media en llegar a la zona interesante de neones, cruces de paso cebra increibles, pachinkos (casas de juegos) y grandes tiendas.

Hemos regresado al hotel a eso de la medianoche. Manyana toca levantarse a las 7 de la manyana.