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divendres, 14 d’agost del 2009

Día 12: La Carretera del Atlántico

Suena el despertador, son las 7 de la mañana, y sigue lloviendo. Tomamos nuestro desayuno tranquilamente en el vestíbulo fuera de la habitación. La habitación contigua permanece vacía, con lo que el lavabo sigue siendo para nosotros solos. A las 8:10 nos ponemos en camino dirección Kristiansund, tan sólo con el objetivo de cruzar Atlanterhavsveien, la famosa carretera del Atlántico, una secuencia de puentes entre islotes que algunos definen como el mejor viaje en carretera del mundo. Bajo la lluvia pasamos por Åndalsnes, subimos al ferry de Afarneset a Solsnes, pasamos la ciudad de Molde sin poder verla (dicen que es la ciudad de las rosas, pero con tanta lluvia pensamos que no vamos a disfrutarla y hoy toca hacer 700 km. de carretera) y casi sin verla pasamos la carretera del Atlántico. Cuando nos damos cuenta que ya no hay nada más, a 15 km. de Kristiansund, damos la vuelta. Aquí empieza el viaje de regreso a Bergen. Hemos decidido que volveremos a pasar por el Trollstigen, pero luego vamos a cambiar el camino para pasar por el otro lado del parque nacional de Jostedal, evitando los puertos del Geirangerfjorden, Sognefjellsveien y la carretera 55 (era una carretera preciosa pero muy dura para hacer dos días seguidos). Volvemos a pasar por la carretera del Atlántico, pero esta vez parando en sus miradores. En el primero de ellos la lluvia nos da una tregua y podemos disfrutar de sus vistas durante unos diez minutos, luego, de repente, la lluvia comienza de nuevo a caer con fuerza.


Ni siquiera los pescadores que se ponen a pescar al lado de la carretera soportan el aguacero y se tienen que poner a cubierto. Nos refugiamos en el coche y en el siguiente mirador tenemos que esperar un cuarto de hora hasta que la lluvia cesa un poco. Pero la vista desde allí tampoco vale mucho la pena.
Conclusión, no es para tanto. Si lo llegamos a saber no hacemos 150 km. de ida y otros tantos de vuelta para verla. Volvemos por el mismo camino hasta la escalera de los Trolls, a la que llegamos a eso de las 13 horas. La lluvia es mucho más suave y parece que nos va a permitir hacer mejores fotos esta mañana.


Grabamos en video toda la subida, éste sí que nos parece el mejor trayecto en carretera del mundo: 11 curvas cerradas que cruzan puentes sobre cascadas cuyas aguas caen salvajemente, una pendiente de vértigo y cuanto más subes mejores vistas se pueden contemplar. Lo malo es que arriba de todo, a 858 metros de altura, la niebla impide disfrutar del mirador desde el que se divisa toda la carretera. De todos modos nos hacemos algunas fotos y aprovechamos para comprar algún souvenir que nos faltaba.
Después seguimos deshaciendo camino por la llamada Ruta Dorada (la que llega desde Geiranger hasta Åndalsnes), parando esta vez en una zona natural con senderos para hacer trekking del cual solo podemos probar una cucharada, no hay tiempo para más.


Esta vez, en vez de volver por ferry desde Linge, lo cogemos en Liabygda hacia Stranda, con el objetivo de llegar a Stryn. Desde allí haremos el recorrido por el lado occidental del parque natural de Jostedal, la carretera 60, paralelo al de la ruta 55, hasta que ambos se juntan en Sogndal. El camino es bonito y parece menos explotado turísticamente que la ruta 55. Tampoco hay tanta carretera de montaña, y la parte más peligrosa es la carretera que se estrecha en algunas zonas que bordean fiordos, donde si no calculas bien, te puedes ir al mar o te puedes dejar la chapa del coche contra las protecciones de piedra. A las 19 horas ya estoy muy cansado de conducir y decidimos parar antes de llegar a Sogndal ( el primer objetivo era llegar a Flam, pero éste queda muy lejos y nadie nos garantiza que haya alojamiento disponible en una zona tan turística). Llegamos a Lunde y vemos un camping al lado de una montaña sobre la que se desplaza la lengua de un glaciar. No nos lo pensamos y allí paramos a descansar por la noche. Nos alquilan un apartamento por 600 NOK, no está mal el precio. Además, tiene también wifi. Dejamos las cosas y salimos a dar una vuelta por el camping y sus alrededores. Nos rodean unas montañas altas con grandes manchas de hielo y nieve. En realidad, el pueblo de Lunde es el camping, a menos que estuviese muy escondido. El paseo dura poco más de una hora, volvemos al apartamento para ducharnos y preparar la cena. Después nos conectamos un rato a internet y poco después nos vamos a dormir.


Mañana volvemos a Bergen y tenemos que devolver el coche antes de las 15 horas.

DATOS PRÁCTICOS
Precios por persona
* Ferry Afarneset-Solsnes: 88NOK (Coche + Conductor + Adulto)
* Ferry Ljebyg-Stranda: 81 NOK (Coche + Conductor + Adulto)
* Lunde tourist Stasion: 600 NOK/noche (sábana y toallas incluídas)
Lo encontramos en ruta, en la Carretera nº5 unos Km después de Skey. Tiene 4 cabañas de diferentes tamaños, habitaciones con cocina y baño compartido y apartamentos. Nosotros estuvimos una noche en un apartamento que estaba muy bien, con una habitación con una cama doble y una idividual, baño completo, y cocina.

Datos de interés (1€ = 8,70 NOK)
Diesel: 10,99 NOK/L

dijous, 13 d’agost del 2009

Día 11: Lom, Jotunheimen, Geiranger y el Trollstigen

Hoy va a ser un día muy completo. Es el primer día de las vacaciones que no tenemos reservado ningún alojamiento, con lo que no sabemos dónde vamos a dormir. Nuestro objetivo sería, si todo va bien, llegar a la Escalera de los Trolls y dormir en algún camping por allí, pero no sabemos si la agenda apretada que tenemos por el camino nos permitirá llegar.
Nos levantamos a las 8, y esta vez, a parte del desayuno, nos toca volver a preparar las maletas para meterlas en el coche y limpiar un poco la cabaña. Tenemos que llegar a las 10 a Solvorn para coger el ferry que nos lleve a Urnes, si no conseguimos llegar a tiempo, se nos fastidiará una buena parte del plan. Poco más tarde de las 9 salimos del camping, como no había nadie en recepción hemos dejado las sabanas plegadas encima de una de las camas, y la llave de la cabaña debajo del felpudo, tal como estaba cuando llegamos.
La iglesia de Urnes es la más famosa stavkirke (iglesia de madera) de Noruega, patrimonio de la Humanidad debido a su antiguedad, aunque creemos que no es la más bonita.
Salimos hacia Solvorn y conseguimos llegar diez minutos antes de las 10. Vemos mucha gente que va sin coche porque desde el muelle de Urnes hasta la iglesia hay un camino de 1 km., así se pueden ahorrar el precio del coche. Nosotros iremos con el coche pues luego subiremos hasta Skjolden por la comarcal 5, una carretera que promete mucho, por el lado este del Lusrtafjorden.
En el ferry coincidimos con una pareja española (por el acento diría que son de Zaragoza) que pasan ocho días en Noruega y que ayer hicieron la ruta de Flam a Sogndal evitando el túnel de 24 km., el Laerdalstunnelen, subiendo un puerto de montaña muy exigente en el que quemaron los frenos del coche de alquiler. Debido a la avería, iban con un retraso de un día en sus planes.
Cuando llegamos a Urnes dejamos el coche en un aparcamiento situado en la misma comarcal 5, y subimos andando prácticamente la misma distancia que desde el muelle. Llegamos a la iglesia de Urnes después de una buena subida, no somos los primeros pero casi. Ver la iglesia por fuera es gratis pero si quieres entrar sólo puede ser mediante visita guiada en inglés y pagando. Pagamos por la visita guiada, la cual empezará cuando lleguen el grueso de turistas que vienen caminando desde el ferry, en 10 minutos. Mientras tanto, aprovechamos para hacer unas fotos de la iglesia, la cual, para nuestra desgracia, está en obras por su fachada delantera y con todo el suelo interior levantado. Como luego nos explicará el guía, se ve que en los 80 se hicieron unas excavaciones para estudiar los restos arqueológicos que pudieran haber en la iglesia, y esto provocó problemas en la estabilidad de la iglesia, la cual se sitúa en una colina con pendiente, por lo que se tuvo que nivelar con piedras debajo de las paredes de madera. También nos explicó que las paredes del lado norte son negras porque este era el color original, y se ha conservado gracias a que el sol no le ha afectado tanto como al lado sur, el cual ya no tiene ese color negro sino el típico de la madera. Si quereis saber más sobre esta iglesia clickad aquí.


Después de la visita nos sentamos en la terraza del bar cercano a tomarnos unos cafés antes de empezar la ruta por el Lustrafjorden. También compramos unas frambuesas en el mismo bar, a 20 NOK, casi la mitad de precio del autoservicio de ayer. Bajamos por el camino hasta el aparcamiento disfrutando de las vistas y saboreando las frambuesas previamente lavadas en el bar. Es un paseo muy agradable, la luz del sol realza la belleza de la naturaleza verde.


Cogemos las comarcal 5 y seguimos disfrutando de unas preciosas vistas bajo el sol. El Lustrafjorden nos ha enamorado. Esta carretera es muy poco transitada, y, aunque estrecha, es un placer conducir por ella. Así llegamos hasta Skjolden, donde volvemos a coger la carretera 55, no menos agradable.


Desde aquí comenzamos a subir para adentrarnos en el parque nacional de Jotunheimen, cuanto más subimos más frío hace. Así, hasta llegar al Sognesfjellsveien, el paso de montaña más alto del norte de Europa. La montaña está llena de glaciares y lagos, todo un espectáculo para nuestra vista. Llegamos a un punto donde hay unos túmulos, tumbas de gente que, no sabemos por qué razón, están enterrados allí, la verdad es que es un buen sitio para descansar eternamente, sobre todo si odias la calor. Nos sorprende la cantidad de ciclistas sacrificados que vemos subir.


A partir de aquí, la carretera baja hasta Lom, pueblo donde paramos a comer. Es un pueblo lleno de cicloturistas, un paraiso de las bicicletas. Comemos unas hamburguesas dobles con unas coca colas bien grandes en el Kraemarhuset, acabamos llenos. Después nos vamos a ver la iglesia de madera, la cual nos parece por fuera más bonita que la de Urnes, es una iglesia preciosa (estilo diferente a las de piedra a las que estamos acostumbrados). Para ver más información sobre la stavkirke de Lom podeis clickar aquí.


Dejamos este pueblo tomando buena nota de él, nos ha gustado mucho como una buena base para hacer ecoturismo. Cambiamos a la carretera 15, que nos ha de llevar a Geiranger y a su famoso fiordo que, como no, también es patrimonio de la Humanidad. Volvemos a subir otro puerto, bajan otra vez las temperaturas.


Al fin llegamos a un mirador con una vista impresionante del Geirangerfjorden. Nos estamos media hora allí haciendo fotos desde un lado, desde otro, ahora haciendo el pino; en cualquier posición son fotos preciosas.


Bajamos a Geiranger, otro pueblo que parece vivir completamente por y para el turismo, en el que no vamos a parar. Aquí cogemos otra carretera famosa por su belleza, la 63, que va bordeando el fiordo, volvemos a subir y nos encontramos con otro mirador sensacional, no podemos resistir la tentación de volver a parar y hacer otra tanda de fotos. Nuestro cerebro no consigue asimilar toda la belleza que está viendo durante el día de hoy, nos desborda.


La carretera 63 desde Geiranger a Åndalsnes, conforma la Ruta Dorada, otra carretera tan impresionante como la 55.
Lástima que poco después de pasar Geiranger comienza a aparecer la lluvia. Con ella llegamos a Eidsdal, pueblo en el que la carretera nos lleva directamente a la cola para coger el ferry hasta Linge. El tiempo va empeorando y cuando cruzamos con el ferry y cogemos la carretera que nos ha de llevar hasta el Trollstigen, la carretera 63, comienza a caer el agua con gran fuerza. Volvemos a subir otra vez otro puerto y aquí llueve un poco menos, y cuando llegamos a la Escalera de los Trolls (Trollstigen) la lluvia es lo suficientemente suave como para que incluso paremos a hacer algunas fotos, aunque hay muy poca visibilidad debido a la niebla. De todos modos, las 11 curvas de la escalera son impresionantes, sobre todo por las cascadas que aparecen por doquier, llenas de agua enfurecida que truena de forma ensordecedora. Una de ellas, Stigfossen, de 180 metros de alto, baja acompañando toda la carretera.


Bajamos el Trollstigen y vuelve a llover con fuerza; pocos kilómetros más adelante nos topamos con el camping del Trollstigen, el punto al que queríamos llegar. Ya no les quedan más que roulottes o habitaciones. Decidimos coger una habitación pues tienen el baño cerca, aunque sea compartido; las roulottes no tienen baño y tienes que desplazarte 300 metros bajo la lluvia para llegar a él.
Dejamos las cosas en la habitación, nos duchamos y cenamos. Queremos ir a dar una vuelta por el camping pero llueve tanto que decidimos encerrarnos en la habitación y dormir. Mañana llegaremos hasta la carretera del Atlántico y daremos media vuelta.

DATOS PRÁCTICOS
Precios por persona
* Ferry de Solvorn-Urnes: 79 NOK Coche + Conductor / 29 NOK Adulto
* Entrada Stavkirke Urnes: 50 NOK
* Ferry Eidsal-Linge: 81 NOK
* 2 hamburguesas dobles con 2 coca colas en Kraemarhuset (Lom): 254NOK
* Trollstigen Camping: 430 NOK habitación/ 85NOK (Sábanas+toallas/persona)
Lo encontramos en ruta. Hay cabañas de diferentes tamaños y también un par de habitaciones con 4 camas cada una que comparten baño. A nosotros nos dieron por este precio una habitación con 4 camas pero sólo pagábamos por 2 y no teníamos que compartir la habitación con nadie más.